Responsable editorial: Iñaki Rodríguez Henao · Comunicar un error
De qué depende
- Frecuencia de juego: no es lo mismo una vez por semana que todos los días.
- Golpes contra paredes y suelo: los impactos en el marco son la causa más común de daños.
- Materiales: las gomas pierden respuesta con el uso; las caras y marcos sufren con los golpes.
- Almacenamiento: el calor extremo, como un maletero al sol, no le sienta bien a ninguna pala.
Por eso desconfía de quien te dé un número fijo de meses: depende de todo lo anterior.
Señales de que conviene cambiarla
- Grietas o fisuras en el marco o en la cara, aunque sean pequeñas.
- Ruidos al golpear o una sensación de algo suelto en el interior.
- Pérdida de salida de bola que notas de forma constante, no un mal día.
- Superficie gastada en palas rugosas, que pierden efecto.
- Molestias nuevas en el brazo sin haber cambiado nada más: consulta además a un profesional.
Cómo alargar su vida
Usa protector de marco, guarda la pala en una funda o paletero, evita el calor directo y cambia el overgrip cuando resbale para no apretar de más. Lo explicamos paso a paso en cómo cuidar la pala.
Si toca cambiar
Aprovecha para preguntarte qué te gustaría mejorar. Si tu pala te funcionaba, buscar la misma forma y balance es una apuesta segura; si quieres cambiar de perfil, el test Encuentra tu pala te propone tres opciones.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que cambiar la pala de pádel?
No hay una cifra fija: depende de cuánto juegas, de los golpes que recibe y de cómo la guardas. Cámbiala si tiene grietas, ruidos o una pérdida de respuesta constante.
¿Se puede reparar una pala rota?
Algunos daños leves del marco se reparan en tiendas especializadas, pero una grieta en la cara suele afectar al rendimiento. Consulta antes de seguir jugando.
¿El protector de marco afecta al juego?
Añade unos gramos en la cabeza, y eso cambia ligeramente el balance. A cambio protege el marco de los golpes.